sábado, 17 de junio de 2017

Hago llorar a mi madre
por el abecedario que me tatué en el brazo izquierdo

Hago llorar a mi madre sin querer
desde el día en que nací

Herí su cuerpo para venir al mundo
hiero el mío para seguir en él

Hago llorar a mi madre
sin culpa
sin remedio

domingo, 4 de junio de 2017


Imaginas que soy una femme fatal,
tengo los labios pintados de rojo
uso un vestido ajustado, negro

Luego imaginas que soy parte de la Revolución 
no me pongo brasier
tal vez fumo un paquete de cigarrillos al día

A veces imaginas que soy una poeta beat 
con una corona de flores blancas sobre el pelo rojo
recorriendo Colombia en un carro destartalado 
descalza para llegar a cada terruño 
sintiendo el suelo 

En las noches deliras con que 
bailo salsa en la sala de una casa vieja 
y escupo algo que me molesta en la boca

Me imaginas 
Pero no me miras. 

jueves, 2 de junio de 2016

Cállate

(Participo de un taller de escritura hace varios años. La dinámica del taller consiste en hacer ejercicios con temáticas específicas propuestas por otros compañeros o el director del espacio. En este caso, el ejercicio consistía en hablar sobre el amor y odio, el odio y el amor. Aquí mi texto, en la barrera difusa de lo cierto y lo inventado.)

1-
Es preciosa.  Es preciosa y me detesta. Tiene el pelo largo, ondulado, muy abundante. Lo lleva hacia un lado y cuando se ríe, se le va para el frente. A veces se ríe más fuerte y hace un movimiento con la cabeza que conduce toda su melena al otro lado. Se viste de faldas, se pone anillos, a veces se pone chaqueta de cuero, sandalias, botas, no recuerdo haberla visto nunca de bluejean. Es como una de esas mujeres que tienen un aire a selva, un aire a otro lugar que no se sabe muy bien dónde queda, pero queda lejos. Camina abriéndose paso, incluso cuando los otros le dan paso. Fuma, se ríe con una boca muy grande que ocupa la mitad de su rostro me parece, sobre todo cuando está pintada de rojo porque a veces se pinta la boca de un rojo oscuro que contrasta con sus faldas verde esmeralda o sus camisitas de tela fresca y color mostaza que medio se le bajan en los hombros al moverse.
Hace un tiempo no la veo. Antes, cada que pasaba por la plazoleta y ella me veía, Laura se empezaba a reír. Me digo que seguro fingía que siempre la estaba pasando bien, que exageraba para hacer creer que estaba en el mejor grupito, en el de los mejores chistes, distinto a todos los grupos que había en esa plazoleta por la que yo caminaba, con la cabeza medio agachada, mirándola de reojo.
La voz de Laura es desagradable. Chillona. Como es amiga de mis amigos y estudiábamos en el mismo lugar, la he escuchado hablar muchas veces. Y yo creí durante años que por eso me detestaba tanto, porque yo hablaba mucho también. Laura me miraba con un desprecio que recuerdo haber visto sobre todo en los ojos de otras mujeres. Un desprecio encendido, ácido, violento y medio velado. Yo aparecía, y ella volteaba la cara. Yo empezaba a hablar y ella murmuraba: “Calladita te ves más bonita”. Si alzaba la mano en clase, Laura tosía y me hacía unos ojos brillantes como para que yo entendiera que le resultaba insoportable mi presencia. Y a mi me daba ira y me daban ganas de hacer el mejor comentario, de ser la más astuta para luego ignorarla. Pero el ardor interior no me dejaba, y cuando Laura estaba presente, yo hacía sólo comentarios tontos, como dándole motivos para detestarme más.
2-
Cuando lo conocí, Tomás tenía un caracol colgándole de la punta de una trenza delgada de pelo café. A los días se lo quitó. Y luego empezó a andar con unas gafas redondas, de lentes morados, que me prestaba a ratos junto con unos audífonos que se conectaban a un disck man- creo- de donde salía una música que yo no conocía y me impresionaba.
No sé si Laura lo detestaba a él también. De pronto sí, porque Tomás se mantenía conmigo. Caminábamos la plazoleta de un lado al otro varias veces al día, yendo a una clase, a tomar tinto, a sacar fotocopias y Laura nos miraba con sus ojos fieros, seguro celosa porque Tomás me hacía reír de verdad y yo caminaba riéndome con él, pero sin fingir, como ella con su boca grande.
Tomás hace reír a la gente. A mis amigas al principio sólo les caía bien porque las hacía reír, sin eso lo habrían espantado porque mis amigas son muy celosas. Y le cae bien a mis papás y a mis tías, porque inventa cosas. Tiene como una curiosidad en las manos. Las manos más bonitas que yo haya visto son las de Tomás. Esas manos que hacen pan, que tocan las hojas de las matas como acariciándolas duro pero con cariño, que forran con papel periódico los libros para que no se dañen, que van tocando las cosas como entendiendo su valor. Los ojos también son muy bonitos, color miel, medio verdosos. Unos ojos nobles, serenos y agudos que miran queriendo comprender. Tomás es sobre todo, sus ojos y sus manos. La manera como mira y la manera como toca.
A él, al contrario de Laura, le gusta cuando hablo, hasta me pide que le cuente las historias que me invento. Si no fuera por Tomás, me parece que me habría callado hace tiempo, y me habría convencido de que mejor hacía silencio para no molestar a Laura, y por ahí derecho a Susana, a Catalina, a la otra Catalina, a Pilar, a Sonia; me habría callado y me habría convencido de que calladita era más bonita.   
3-
En estos días, Tomás llegó a la casa contando que se había encontrado a Laura.
-¿En serio seguís con ella?, preguntó Laura.
-Ajá.
-¿Y sigue hablando tanto?
-Ahora, hasta canta.  

domingo, 1 de mayo de 2016

Gato

Cómo se puede amar tanto
a un animal
que come pájaros.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Ruega para que el camino sea largo
porque lo único que tienes
es el camino.

domingo, 20 de marzo de 2016

El centro

Una parte de mí
Se niega a aceptar
Que no soy flor
Que no soy pez
Que no soy tormenta. 

Esa parte mía
No entiende este rostro como único
No piensa esta vida como plena
No resiste la idea de los límites
Con los que se tropieza
Todo el tiempo
El resto de mí.

Quiere escapar de las palabras,
De los círculos que se empiezan a dibujar
Entre los lugares visitados tantas veces.

Quiere cortar todos los vínculos,
Olvidar definitivamente la historia, la ciencia y la política
Sólo quiere recordar la poesía

Y vivir en ella.  

viernes, 29 de enero de 2016

Un día
después de muchos
de no entender
de no poder
un día
después de la incertidumbre
llega
sin preámbulo
la alegría de la mañana clara
y sin más motivo que la luz
somos felices.

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Medellín, Antioquia, Colombia