miércoles, 14 de marzo de 2007

Teléfono

La tarde no era prometedora. Su familia se había ido a un pueblo a comer postres y ella, estando cansada como estaba, decidió resistir la tentación y quedarse en casa escribiendo. Su madre se quejada de cómo no salía, de cómo no organizaba su alcoba, de cómo no era capaz de pasar mas tiempo en familia... Pero realmente no quería salir de casa. Quería recibir una llamada, eso era todo.

Se sentó a escribir como era su costumbre mientras miraba cada cierto tiempo el inmóvil teléfono que descansaba al lado de la foto de su abuela difunta. No sabía qué era exactamente lo que quería escuchar de aquella voz profunda y familiar, pero sabía que quería escucharla y que no le alcanzaban las fuerzas para ser ella quien hiciera la llamada. Le extrañaba que tanta ansiedad estuviera comprimida dentro de ella y ahora en las páginas que escribía para matar el tiempo de la tarde dominical, porque conocía hace mucho tiempo al portador de la voz que le faltaba para respirar tranquila.

Además, las dudas incómodas que la asaltaban como: si él estaba sintiendo lo mismo, o qué pasaría si llamaba, o si serían invenciones de su cabeza revolcada y él jamás se había mostrado interesado en primer lugar. Realmente no sabía qué esperar ni porqué, pero quería quedarse ahí hasta que el teléfono sonara.

De repente.... el teléfono brincó, a la par de las tripas que se desencajaron completamente. “¿Aló?”, contestó con las manos temblorosas, pero el tono firme. “¿Hola, cómo vas?”. Era él, en efecto. “¿Estás ocupada?”, “Pues... más o menos” dijo sonriendo y tirando el cuaderno que tenía en la mano. “Y... ¿será que te gustaría ir a comer un helado conmigo?”, se escuchó al otro lado del teléfono. Antes de responder sentía que la voz no saldría de su garganta, hasta que después de dudar, dijo mordiéndose los dedos: “Tal vez otro día... hoy tengo cosas que hacer”.

Algunas frases incómodas más tarde, colgó el teléfono lamentando que su timidez siempre hablara por ella en casos como ese.

2 comentarios:

Julián dijo...

Pensé que el primero, por ser el primero no sería tan bueno, pero no fue así. Muy buen relato, además me sentí identificado.

Nota: Revisa en el segundo párrafo la última parte de la cuarta línea, y el comienzo de la quinta.

Saludos.

Catalina. dijo...

Hace rato no lo leía... ha pasado mucho tiempo.

¡Gracias por la corrección y por tu comentario!

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