sábado, 11 de agosto de 2007

Hay una casa roja al lado de un precipicio. Tiene a ambos lados, inmensos campos de flores pequeñas y amarillas que contrastan violentamente con el camino de piedras grises, aplastadas, enormes, que pasa al frente. La casa roja está ubicada en lo alto del pueblo. Alguien toca a la puerta. Nadie responde. Espera para no ser descortez. Toca de nuevo. Nadie responde.

Es martes por la tarde y las tiendas está vacías, todos están sentados en el atrio de la iglesia, esperando que se abran las puertas y el párroco decida qué hacer con los cuerpos. "Mínimo el cura también se murió", le dice a su esposa el hombre corpulento que luce unas ojeras enormes. "No se han escuchado gritos, no puede haberse muerto Joaquín", responde Ana en voz baja para que ningún vecino se alarme con las falsas suposiciones del pesimista que la acompaña. Los integrantes de la multitud parecen un jardín infantil que fue castigado en su totalidad por su mal comportamiento. Nadie ha dicho nada en más de dos horas pero el silencio se hace vulnerable con la impaciencia. "Yo digo que los echemos al río", "No, lo mejor es quemarlos!", pero las iniciativas no son acogidas. "Esperemos a ver qué dice el cura", "Ya ha pasado mucho tiempo, él tampoco sabe qué hacer!", "Tiene que saber, él es el que habla con Dios".

Habían pasado ya más de tres meses y la gente seguía muriendo. Dentro de las casas se escuchaban unos gritos terribles de horror, llegaban los vecinos, encontraban un cuerpo sobre el suelo con dos orificios, uno en cada clavícula, y un cadaver más. No eran seguidas las muertes, pero tampoco seguían un patrón temporal. No era cada viernes, ni después de misa, ni antes de la madrugada, ni día de por medio. Pero se habían presentado sin que nadie entendiera por qué. Los sospechosos cada vez eran más, a la vez todos debatían internamente entre sentirse inmunes o próximas víctimas.

1 comentario:

David P. dijo...

si esto es un pedazo de algo más grande, por favor, enviamelo.
Te quiero, vos sabes cuanto.

Datos personales

Mi foto
Medellín, Antioquia, Colombia