lunes, 15 de septiembre de 2008

740am

Inicio

Hacía un día frío y gris. A las 740 am, mientras tendía mi cama como todas las mañanas mi reloj se detuvo. Un tren chocándose contra mi cara pálida, estampada por las marcas de cuadros pequeños que deja mi colcha cuando duermo sobre ella. Mi papá entró a mi cuarto corriendo y me preguntó si estaba bien. Yo supuse que sí, que había que estar bien y listo, seguimos. Ni siquiera eso detuvo los compromisos, ni siquiera que la hora no cambiara más. Ahora, siempre son las 740am.

La primera llamada fue de mi jefe. La reunión con ella era a las 9am, pero ya no iban a ser las nueve de la mañana nunca, así que me dijo: nos tenemos que reunir ya. Repliqué que era muy temprano para trabajar, que no era lo que habíamos acordado, pero había demasiado que hacer así que cogí la chaqueta, el paraguas, y caminé a las 740 am, sin angustias, sin el peso en el estómago conocido por mis tripas como: voy a llegar tarde.

La reunión duró cuatro tintos fríos. Cuando salí a las 740 am, tenía hambre. La señora de la cafetería dijo: "Señorita, empiezo a hacer el almuerzo a las 1130am. En el momento sólo hay menú de desayuno". Perfecto, jugo frío y pan caliente.

Mis profesores vagaban por la Universidad, fumando tranquilos, paseandose por las plazoletas, comentando el extraño fenómeno del tiempo y burlándose de los estudiantes que contaban repetidas veces cómo había sido el momento en el que sucedió. "Hoy no hay clase de 2pm", dijo uno. Claro, no hay dos, no hay clase. "Sin embargo, debería leerse los cuatricietos libros de mi biblioteca hoy que tiene una infinidad de tiempo, ¿no le parece?".

"En el mío eran las 750am", "en el mío las 740am" respondí. "¿Entonces qué hora es?", "No sé. Es difícil". Como no lográbamos ponernos de acuerdo le preguntamos a una niña con un buso de rayitas rojas y moradas qué hora tenía ella. "Las ocho,- respondió -yo lo mantenía adelantado".

A veces me da sueño y duermo porque la noche se quedó en otro lado del mundo, así que mi reloj biológico volvió a determinar mis jornadas de descanso. Debo admitir que es extraño dormir a las 740am, porque la luz del día no ayuda y siempre se tiene una sensación de que hay que empezar a hacer algo, comenzar algo, el día seguramente, pero ya no hay días, así que poco importa.

3 comentarios:

Jennifer Argáez U. dijo...

Yo quiero que si se va a parar el tiempo sea a las 5pm cuando el cielo tiene ese violetáceo bonita y la luz es perfecta para tomar fotos!
Que bonito, Rojita!

Davidco dijo...

Pobres tripas, siemrpe deben sentir que llegan tarde.

me gusta

yo no me llamo javier dijo...

Hay más relojes que tiempo, en eso pienso todo el tiempo.

Datos personales

Mi foto
Medellín, Antioquia, Colombia