miércoles, 10 de diciembre de 2014

No hay nada memorable,
nada grato,
nada vivo,
en la palabra
obediencia.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Sábado


Vivo con tu sombra. Se me quedó enredada entre los dedos el sábado por la tarde cuando me prestaste tu brazo derecho para anotar. No sé si ya lo notaste.
Tal vez recrudece tu soledad.
Definitivamente recrudece la mía.
Día de llorar. 
Día que llega, cansa y se va.
Atormenta y se va.
Atormenta, graniza y se va.
Graniza, ventea y deja la sensación
de que la tormenta vuelve 
en cualquier momento.

martes, 21 de octubre de 2014

Olvidé cantar.
Qué pérdida.
Cuántos años intentando cantar.
Cuántos días ampliando los intercostales,
apoyando, sobreapoyando,
subiendo por interminables
escaleras de medios tonos.
Bajándolas de a tres
como en la casa pasada.

Tantos años,
abriéndole la boca a la vergüenza
y tantos años, ella cerrándomela
como siempre
en las escaleras de esta casa.  

miércoles, 15 de octubre de 2014

Como una cebolla
consciente de sus capas más superficiales
voy deshojando mi espíritu
para descubrir
el centro vacío.

miércoles, 16 de julio de 2014

El efecto gringa (1)


"Look at me gringuita"-dice el caballero del granizado verde y magenta.

"Goodbye baby!"- continúa el repartidor de volantes.

"Hello belleza, ¿no me regalas a coin?"- agrega al final de la calle la dama
de encías negras y despobladas.

"Yo soy de aquí señora"- respondo por fin.

"¡Ah no mona! No me diga eso, yo que me soñaba practicando el inglés con usté".

Constelaciones

Con un dibujo punteado
uní las estrellas.
Me mostraste 
los peces y
el escorpión.

No estás
y descubro que tus palabras
eran todo lo que vinculaba 
los puntos solitarios en el cielo.

Frutos rojos

Hierve el agua en la taza de cerámica blanca.
El borde tiene un tramo rugoso. Está rota. 
Tomo un te rojo.

He dejado el café para calmar la cabeza
olvidando que la cabeza siempre encuentra
-a pesar del te o el café-
cómo torturar:
el rostro, cubierto a medias
la luz ensuciando su belleza
la camisa de siete botones en el suelo.

Tomo un sorbo largo y se me quema la lengua.
No lo noto. Me anestesian las ideas.
El líquido caliente me ampolla.
No lo noto. Estoy rota.

domingo, 6 de julio de 2014

"-Estás en el hueso pelado- dijo.
-Me estoy cuidando para venderme- dijo el coronel-.
Ya estoy encargado para una fábrica de clarinetes."

-El maestro Gabo en El coronel no tiene quién le escriba

lunes, 16 de junio de 2014

Los nombres

A Manrique lo llaman Manruá
al hambre, agonía
a la alergia, coriza
al asma, gatico.

Al vino, vinuel 
a tres personas juntas, fiesta
a dos personas juntas, amor. 

A las penas
en cambio,
no las llaman de ninguna manera.

Las confunden,
ignorándolas,
con el bochorno
o la luz que
resbala por el poste
bajo la lluvia.

lunes, 24 de marzo de 2014

Cosquilleo


Me pican los huesos.
Me pican y me desconcentran.
Me pican y me río, como tonta,
invento chistes,
todos malos.
Canto cosas,
algunas se parecen a ti.

Me pican,
todos los huesos,
desesperadamente,
como si…
como si me faltara algo, siempre, 
como si se me hubiera atrancado un viento, 
como si una risita me resonara por dentro…

Como si…
como si…
como si estuviera enamorada.
Enamorada de ti.  

jueves, 30 de enero de 2014

Los caballitos del diablo de Tomás González
Escritor colombiano nacido en Medellín
(Capítulo 78)

"En el aeropuerto los mecánicos se perdían en el laberinto de las turbinas. Los muertos que aparecían cada mañana en zanjas y pastizales, en lotes, en las mismas pistas del aeropuerto o debajo de los puentes, disminuían a veces, como las mareas, y la gente se hacía la ilusión de que por fin los tiempos sombríos tocaban su fin. Pero entonces algo pasaba, los asesinatos volvían a empezar y la gente debía otra vez luchar para no dejarse llevar por la falta de esperanza y ser capaz de disfrutar del pedazo de piña en un parque en un día de sol, por ejemplo, o de las bocanadas de olor que salían por las puertas de las carpinterías"

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